La vida es poca, no hay para ensayos.
Y es que nadie sabe de qué estamos hablando.
Yo tampoco.
No te has puesto a pensar,
tampoco es indispensable.
viernes, 15 de enero de 2010
viernes, 8 de enero de 2010
Crónica de una ida a Querétaro
* Tú crees y no crees nada, vas con la corriente del alimento primero.
* Campesinos y gente ordinaria... prefiero ser y estar, son relativos. De ahí nace lo verdaderamente extraordinario.
* Quiero correr... necesito.
* Olores que matan más que neuronas, esperanzas.
* Épocas robadas que incomodan.
* Depresión pos-sesión juvenil.
* Campesinos y gente ordinaria... prefiero ser y estar, son relativos. De ahí nace lo verdaderamente extraordinario.
* Quiero correr... necesito.
* Olores que matan más que neuronas, esperanzas.
* Épocas robadas que incomodan.
* Depresión pos-sesión juvenil.
Preferencias.
Mejor quedarse de lado
con el respiro faltante,
a tenerlo aquí abrazado
con el latido constante,
a la espera del sonido exasperante
que le transmiten palabras
en su lenguaje intrigante.
con el respiro faltante,
a tenerlo aquí abrazado
con el latido constante,
a la espera del sonido exasperante
que le transmiten palabras
en su lenguaje intrigante.
Fruta seca.
Mi corazón encogido,
cual ciruela, como pasa,
como fruto absorbido por el paso del tiempo;
escondido,
como ladrón sin reposo,
como un susurro quejoso,
como tesoro perdido.
Se guarda de todo y de nada,
no quiere a nadie;
desprecia a la oscuridad y a la luz,
al sonido y al silencio,
a tu presencia y ausencia.
Se hace pequeño para no alojarte,
para no llorarte,
para no extrañarte.
cual ciruela, como pasa,
como fruto absorbido por el paso del tiempo;
escondido,
como ladrón sin reposo,
como un susurro quejoso,
como tesoro perdido.
Se guarda de todo y de nada,
no quiere a nadie;
desprecia a la oscuridad y a la luz,
al sonido y al silencio,
a tu presencia y ausencia.
Se hace pequeño para no alojarte,
para no llorarte,
para no extrañarte.
Apuestas.
Te lloro hoy,
sabiendo que mañana será sólo la mitad,
y al día siguiente quizá sea la cuarta parte
y así sucesivamente hasta que el denominador se vuelva grande,
asi será...
aunque tal vez mañana se vuelva el doble.
sabiendo que mañana será sólo la mitad,
y al día siguiente quizá sea la cuarta parte
y así sucesivamente hasta que el denominador se vuelva grande,
asi será...
aunque tal vez mañana se vuelva el doble.
Impedimento
Es esto precisamente lo que me impide quererte: dependencia.
¿Y de qué dependo?
De tu presencia,
de tu querer,
de tu expresión,
de tu paciencia,
de tu incoherencia,
de tus arranques,
de tus peleas,
de sus relativas conciliaciones,
de lo que quiero y de lo que no,
de tus palabras que quisiera que fueran otras,
de las canciones que no me cantas,
de los poemas que no me escribes,
de las palabras que no me dices,
de aquellos besos que me pediste,
de tus olores,
de mis rencores,
de mi cabeza recostada en tu regazo,
de aquel abrazo,
de tus orejas irregulares,
de tus ojeras inseparables,
de los hoyitos que hay en tu cara,
de aquellas imperfecciones que parecen tan exactas,
de tu miopia que hace a la mía compañía,
de tu existencia junto a la mía.
¿Y de qué dependo?
De tu presencia,
de tu querer,
de tu expresión,
de tu paciencia,
de tu incoherencia,
de tus arranques,
de tus peleas,
de sus relativas conciliaciones,
de lo que quiero y de lo que no,
de tus palabras que quisiera que fueran otras,
de las canciones que no me cantas,
de los poemas que no me escribes,
de las palabras que no me dices,
de aquellos besos que me pediste,
de tus olores,
de mis rencores,
de mi cabeza recostada en tu regazo,
de aquel abrazo,
de tus orejas irregulares,
de tus ojeras inseparables,
de los hoyitos que hay en tu cara,
de aquellas imperfecciones que parecen tan exactas,
de tu miopia que hace a la mía compañía,
de tu existencia junto a la mía.
Afuera y adentro
Afuera fluye un río
y adentro fluye otro,
no sé qué nubes se irán más pronto;
afuera hay viento,
adentro no.
y adentro fluye otro,
no sé qué nubes se irán más pronto;
afuera hay viento,
adentro no.
El sentido de las incongruencias
Quédate sentado ahí
mientras te diriges a mi lado,
No me llames
y asegúrate que sea correcto el número marcado,
no me toques
y recuerda que mi espalda está encantada,
ignórame por completo
siendo el centro de tus días,
oprime tu deseo de besarme,
deslizándote en el rosa de la carne de mis labios,
trátame con desprecio
siendo siempre un caballero,
quiéreme a veces y a lo lejos
mientras te quedas para siempre aquí a mi lado,
permíteme dormir
con este insomnio persistente.
mientras te diriges a mi lado,
No me llames
y asegúrate que sea correcto el número marcado,
no me toques
y recuerda que mi espalda está encantada,
ignórame por completo
siendo el centro de tus días,
oprime tu deseo de besarme,
deslizándote en el rosa de la carne de mis labios,
trátame con desprecio
siendo siempre un caballero,
quiéreme a veces y a lo lejos
mientras te quedas para siempre aquí a mi lado,
permíteme dormir
con este insomnio persistente.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)